Jordi Colomer
En la sala Matadero, está situada en un espacio al que se accedes atravesado grutas ocultas y llegas al desgarrado paisaje humano y geográfico de los desiertos, los vientos, las luchas contra el ni se sabe.
Yo tuve la suerte de ir un día que no había mucha gente y pude sentirlo quizás como le gusta a Jordi Colomer.