sábado, 29 de septiembre de 2012

Jordi Colomer




En la sala Matadero, está situada en un  espacio al que se accedes atravesado grutas ocultas y llegas al desgarrado paisaje humano y geográfico de los desiertos, los vientos, las luchas contra el ni se sabe.
Yo tuve la suerte  de ir un día que no había mucha gente y pude sentirlo quizás como le gusta a Jordi Colomer.