sábado, 12 de abril de 2014

A mi abuela.

Pintando las puertas y pensando en otra cosa.
Pintando las puertas, no se porque, pensaba yo en eso de “bien aventurados los pobres de espíritu porque de ellos es el reino de los cielos".
¡que espiritual! ¿no?
Pues no se para que llegar al séptimo día de su creación, Dios se podía haber puesto a descansar después de crear los corderos, (hablando en idioma de creyente).
Bueno, que me lío.
Lo que quiero decir es que una religión que quiere espíritus canijos no es espiritual, entonces...que es?
Que estoy harta de los pobres de espíritu y de los que presumen de brutos, que no, que eso es una vergüenza señores y señoras. Que no solo tenemos que alimentar el cuerpo.

Pensaba en ello… no se porque. Porque pienso también en mi abuela que me decía que yo era muy especial, no era verdad pero yo quería serlo para ella, por ella (también por mi?) Era mi maravillosa obligación.
Satisfacer mi alma vampírica de tesoros.
Yo que no creo en Dios, pero si en mi abuela, le prometo seguir intentando no ser pobre de espíritu.