
Ser fugitiva de nacimiento,
Huyendo de la pesadez, de la gran familia, de las sensiblerías, de los melodramas, los regalos, la acidez y el estreñimiento, de las comilonas, del super-atope y el fingimiento, nunca entendí nada y voy a veces huyendo, a veces buscándome una madre que me cuente un chiste y comprenda mi descomprendimiento.