Los días que retransmitían los toros en la tele, recorriendo el pueblo desierto, ella era consciente de que en ese manicomio solo podía llevar la corriente hasta poder escapar.
Supo que su madre no tenía salvación cuando le dijo que los bebés los traía la cigüeña.
Hace falta estar muy loco para echar de menos el manicomio.