viernes, 18 de abril de 2014

Objetos.

Llevo dos días reponiéndome del naufragio.
Al calentador de agua se le ha reventado la tubería. El fontanero quito la válvula de seguridad, goteaba, dijo que no sirve para nada. He aprendido que quien te diga eso es un chapuzas irresponsable. La válvula de seguridad es necesaria. Ya lo sabéis.
Y así….
Tirando laminas, telas, papeles…
Hasta las sabanas que bordo mi madre, tesoros olvidados, guardados pero olvidados…
Pero también cuados almacenados…
Objetos…
Parece que también estoy aprendiendo otras cosas.
¿Eso soy? ¿una fabricante de objetos?
No me siento extraña con mi pensamiento
Ángel Guache que dejo la pintura poco después de su muestra en el Reina Sofía.“Tenia la impresión de que un cuadro termina siendo, al final, un objeto” dice. Y sigue: “ lo que me gusta de la música es que queda en el aire. (http://blogs.elpais.com/letra-pequena/2014/04/guache-el-hombre-orquesta.HTML)


Cuadro salvado del naufragio
En este mundo atiborrado quizás es mejor guardar las cosas en la nube, que es efímero? que es vulnerable?  todo lo es, pero al menos no ocupa espacio. Y si guardamos objetos hemos de saber que podemos naufragar en cualquier momento. Ayer un ferri surcoreano dio un giro rápido, desplazo su carga y se fue a pique. Eso es grave, no lo es  que en el mismo momento se inundara mi trastero, solo objetos….

sábado, 12 de abril de 2014

A mi abuela.

Pintando las puertas y pensando en otra cosa.
Pintando las puertas, no se porque, pensaba yo en eso de “bien aventurados los pobres de espíritu porque de ellos es el reino de los cielos".
¡que espiritual! ¿no?
Pues no se para que llegar al séptimo día de su creación, Dios se podía haber puesto a descansar después de crear los corderos, (hablando en idioma de creyente).
Bueno, que me lío.
Lo que quiero decir es que una religión que quiere espíritus canijos no es espiritual, entonces...que es?
Que estoy harta de los pobres de espíritu y de los que presumen de brutos, que no, que eso es una vergüenza señores y señoras. Que no solo tenemos que alimentar el cuerpo.

Pensaba en ello… no se porque. Porque pienso también en mi abuela que me decía que yo era muy especial, no era verdad pero yo quería serlo para ella, por ella (también por mi?) Era mi maravillosa obligación.
Satisfacer mi alma vampírica de tesoros.
Yo que no creo en Dios, pero si en mi abuela, le prometo seguir intentando no ser pobre de espíritu.